Como ocurre con la mayoría de los objetos táctiles, la elección de periféricos informáticos es una decisión profundamente personal, basada en la opinión y la intuición, que eclipsa la evidencia y la lógica. Si hay algún dispositivo al que esto se aplica más que a otros, es al teclado, específicamente al tipo de interruptor. Los mecánicos predominan, mientras que los de membrana tienen mala fama. Estoy aquí para recordarles a todos el interruptor verdaderamente excepcional, el de tijera, que ha caído en el olvido.